Se cortó la respiración de El Sadar cuando en el minuto 12 y tras un encontronazo con Isco, Tano se revolvía de dolor en el césped. Las repeticiones no dejaron lugar a dudas.
Su pierna derecha, por encima del tobillo, bailaba en el aire, lo que anuncia una fractura y una lesión de larga duración para el defensa de Osasuna.El jugador mallorquín daba claras muestras de dolor mientras era atendido y antes de abandonar en camilla el terreno de juego.
A su lado, las caras de sus compañeros y rivales eran un poema, conscientes de la gravedad de la lesión de Tano, que además fue jugador de la cantera del Real Madrid. Marcelo no daba crédito.